Entretenimiento
Red de Teatros se presentará en Chihuahua, Juárez y Delicias
Published
7 meses agoon
By
Sandra
Por: La Redacción.
Chihuahua, Chih., a 29 de agosto del 2024.- La Secretaría de Cultura de Chihuahua invita a la comunidad a presenciar los espectáculos que durante todo el mes de septiembre, presentará la Red de Teatros en los municipios de Chihuahua, Juárez y Delicias.
Los eventos incluyen puestas en escena, conciertos, así como espectáculos de danza y de obras interdisciplinarias, que contienen diferentes temáticas.
Las programación inicia en Ciudad Juárez el domingo 1 de septiembre con la obra “Entre Diamantes y Ladrones”, de la compañía Cajero Producciones. Habrá funciones a las 16:00 y 19:00 horas.
En esa misma población se exhibe el jueves 12, a las 20:00 horas, la puesta en escena “Mil ojos para el nuevo milenio”, de Creación Colectiva; los días viernes 13 y sábado 14 a las 19:00 horas se presenta el musical “Amor, amor”, de la Compañía de Teatro Musical.
El sábado 28 a las 19:00 horas sube al escenario el grupo L´amour Ensamble con su concierto “Piazzolla, noche de tangos”; al día siguiente, el Mariachi de la Ciudad se presenta con “El Cantinero en concierto”, a las 18:30 y 20:00 horas.
Todos los eventos se realizarán en el Teatro Experimental Octavio Trías, que se encuentra en el complejo del Centro Cultural Paso del Norte, ubicado en Anillo Envolvente del Pronaf, Zona Pronaf, Condominio La Plata.
La cartelera para la capital incluye la obra “Iluminados: Gira fronteriza del ejército iluminado”, de Gorguz Teatro, con funciones los días 12, 13 y 14 de septiembre a las 20:00 horas.
El jueves 19 a las 20:00 horas llega el espectáculo interdisciplinario “La extraordinaria historia de Olivia Waller”, de Producciones Barbarellas; para el viernes 20 a las 19:00 horas la cartelera continúa con la obra “Human Waste”, a cargo de Hiperbóreo Laboratorio Escénico.
Las propuestas se presentarán en el Teatro de Cámara Fernando Saavedra, ubicado en avenida División del Norte #2301, colonia Magisterial Universidad.
Además habrá shows de danza “Pasiones que se Heredan”, a cargo del Ballet Folklórico Kuwima, el martes 24 a las 18:00 horas; “Mar de arena” de Juan Pablo Productions, el miércoles 25 con funciones a las 17:30 y 19:30 horas.
Ambas presentaciones tendrán como sede el Teatro de la Ciudad, en calle Ojinaga 106, Zona Centro.
La última presentación en la capital estará a cargo de la puesta en escena “Plagio de Palabras”, del grupo Anagrama Teatro el jueves 26 a las 20:00 horas, en el Teatro de Cámara Fernando Saavedra.
El sábado 21 de septiembre a las 18:30 horas, en el Teatro de la Ciudad Manuel Talavera Trejo, de Delicias, se presenta la obra “Vuelo Redondo”, de la compañía Taller de Teatro. La sala se localiza en avenida Agricultura y calle Río Conchos Oriente s/n, colonia zona Centro.
Los costos de entrada, sinopsis y fechas de boletaje se pueden consultar en la página: www.facebook.com/RedTeatros o bien, llamar al teléfono (614) 214- 4800, extensión 246, para información sobre la adquisición anticipada de entradas.
La cartelera completa se encuentra disponible en www.culturachihuahua.com.
You may like
-
EU cancela visas a Los Alegres del Barranco por “homenaje” a líder del CJNG
-
Julián Figueroa planeaba divorciarse de Imelda Tuñón antes de morir
-
“Son los que alimentan a EU dice Narciso Martínez, artista mexicano que triunfa retratando a migrantes Por: La Redacción. Ciudad de México., a 26 de marzo del 2025.- oco se imaginaba Narsiso Martínez que aquella caja que rescató de entre una montaña de cartones desechados en el megasupermercado CostCo lo llevaría tan lejos. “Había ido a por pizza, pero la vi allí tirada, me llamaron la atención sus colores, morado y verde, y decidí llevármela al taller”, recuerda el entonces estudiante de arte, hoy un consagrado artista de 47 años. La aplanó, y como era una caja de plátanos —con el logo de la compañía bananera y una etiqueta que aseguraba que el contenido era orgánico–, optó por esbozar en la base a un agricultor cargando al hombro varios racimos de esa fruta. Cuando presentó el dibujo ante su clase, la reacción fue exactamente la que llevaba tiempo persiguiendo. “Los comentarios ya no fueron como hasta entonces sobre la técnica, sino que quisieron saber si yo también había cargado plátanos y cuán duro era”, le explica a BBC Mundo. Plátanos no —les contestó—, pero tras emigrar desde México a los 20 años, tuvo que acarrear cajas y cajas de fresas, “desguató” manzanas durante horas, pasó veranos enteros agachado recolectando espárragos. Y se armó entre los alumnos una discusión sobre las condiciones muchas veces penosas de los trabajadores agrícolas, la mano de obra mayoritariamente indocumentada que sostiene el sector en Estados Unidos, y su invisibilidad. Ahora han vuelto al primer plano de alguna manera, al ser el objetivo del programa de deportación masiva del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ajeno al impacto humano para ellos e incluso económico para su propio país. “EE.UU. no sería lo que es si no fuera por los mexicanos y mexicanas que trabajan del otro lado”, reconoce en cambio la presidenta de México, Claudia Sheinbaum. “Si no hubiera paisanos trabajando el campo, no habría comida sobre la mesa de los estadounidenses”, destacó recientemente. Y con ella coincide Martínez. Esa misma idea de Sheinbaum expresó el artista en aquella caja. Hoy, casi una década después, obras suyas como la de aquel bracero estampado en cartón forman parte de las colecciones de una veintena de museos en EE.UU., desde el LACMA de Los Ángeles hasta el MFA de Houston. Retratos que son, en cierto sentido, también autorretratos. Nacido en 1977, Martínez se crió en una familia indígena zapoteca en Santa Cruz Papalutla, una aldea a unos 25 kilómetros de la ciudad mexicana de Oaxaca. El menor de cuatro hermanos, además de ir a la escuela, desde niño le tocó colaborar en las labores del campo: recoger frijoles y maíz, llevar los chivos y las vacas a pastar. “Aunque en aquel entonces no lo sentía así, viéndolo con perspectiva fue una infancia bien dura”, le dice a BBC Mundo en su casa-estudio del centro de Los Ángeles. Dejó los estudios antes de acabar décimo grado y trabajó aquí y allá, descargando cajas en una fábrica de refrescos, como soldador de estructuras metálicas con su padre, en el taller de un vecino. También le gustaba dibujar, sobre todo retratos y caricaturas, recuerda, y copiar celebridades de las revistas. A los 18 años se fue a Ciudad de México. “Pero duré un mes, no me gustó”, reconoce. Y “como no estaba colaborando en casa ni haciendo nada, y me sentía perdido, mis hermanos sugirieron que me fuera a EE.UU.”. Martínez en el estado de Washington fue de espárragos. Ellos solían acudir cada año a trabajar los campos y al finalizar la temporada regresaban a México. Pero uno de ellos, el mayor, acabó quedándose y estableciéndose en Los Ángeles. Y con él se fue a vivir Narsiso nada más cumplir los 20. De no hablar inglés a estudiar una carrera Lo primero que recuerda de la vida en EE.UU. es lo malas que le parecían las tortillas y las ganas que tenía de aprender inglés. “Quería saber qué decían las películas, entender las letras de las canciones, pero, sobre todo, tenía ganas de sentir que la vida valía la pena”, cuenta. Así que se inscribió en la escuela para adultos mientras trabajaba a tiempo completo en un taller cambiando llantas. “En mi pueblo me habían botado (del colegio) por haber reprobado tantas materias, pero aquí volví a empezar y me di cuenta que sí podía aprender”, recuerda. “Así que me propuse sacar una carrera. No importaba cuán mayor fuera”. Acabó graduándose de la secundaria con 29 años y en 2012 se inscribió en la Licenciatura de Bellas Artes en la Universidad Estatal de California en Long Beach. “Había tomado unas clases de historia del arte y, además de reconectar con el dibujo, conocí a los pintores europeos Vicent van Gogh y Jean-François Millet y sentí una conexión con ellos, porque los protagonistas de sus obras eran campesinos”, hace memoria. Aquello lo catapultó de vuelta a sus orígenes y se dijo que, si mejoraba lo suficiente su dibujo y aprendía a pintar como ellos, podría retratar a su pueblo. “Quería pintar a mis abuelitos, a mis vecinos. Esa era la idea, porque por aquel entonces no pensaba que pudiera vivir de esto”. Un papel vital pero ignorado Sin embargo, tras el primer semestre en la universidad, se quedó sin ahorros. Y decidió aceptar la invitación de sus hermanos de ir a trabajar a los campos del estado de Washington para la temporada. “Nosotros te daremos alojamiento y pagaremos por la comida, por lo que puedes ahorrar todo lo que ganes”, dice que le dijeron. Nada más acabar las clases, se montó en un bus rumbo al estado fronterizo con Canadá, en cuyas huertas se dejaría la espalda durante el siguiente semestre. La primera cosecha que le tocó fue la del espárrago — “crece en el suelo y requiere estar agachado todo el tiempo, como las fresas. No sé ni cómo pude aguantar”—, luego la de la manzana Gala, la amarilla, la verde, la roja. Los descansos los aprovechaba para esbozar a lápiz estampas campestres en un cuadernito que llevaba siempre consigo. “Fue mejor que cualquier curso de dibujo en vivo, algo fundamental para desarrollar la técnica”, admite. Decidió quedarse hasta el fin del verano y lo repitió cada año, incluso después de que se licenciara en 2016 y durante los dos años que duró su maestría. Y en todo ese tiempo habitó aquellos mundos dispares, el de las discusiones académicas y el de las charlas sobre las penurias de migrar, las cuentas que no cierran y las lesiones laborales, sin la menor sospecha de que en el momento preciso aquello terminaría conformando el ADN de su arte. “Temporada a temporada me cruzaba con los mismos compañeros y en nuestras conversaciones me di cuenta que nuestras historias eran similares: de dónde veníamos, cómo crecimos, por qué migramos. Y nuestra experiencia en el campo también”, explica Martínez. “Muchos no podíamos tener una licencia de manejo por la situación migratoria, trabajábamos sin seguro porque éramos temporeros, nos caíamos y no podíamos reportarlo por temor a que no nos contrataran para la nueva cosecha”, prosigue. “Yo mismo tuve un accidente y anduve adolorido por cuatro años”. Eso lo llevó a querer usar su obra para denunciar una situación que considera injusta. “Esta nación siempre se ha apoyado en comunidades que están en desventaja, desde los nativos a los esclavos, pasando por los braceros y la gente que viene de otros países a buscar una mejor vida por distintas razones”, argumenta el artista. “Y esta comunidad en particular ha estado siempre al frente, haciendo el trabajo más difícil y más vital, que es contribuir con la comida. Están siempre al frente de la producción agrícola, para que el país se pueda sostener”, añade. “Los campesinos —muchas veces sin documentos— tienen un papel vital en la economía que siempre ha sido ignorado y utilizado en el juego político”, ahonda. “Son los que alimentan a EE.UU”, subraya, lanzando un mensaje que, en el contexto de redadas y deportaciones masivas ordenadas por la administración Trump suena más alto que nunca. En los campos en los que él mismo trabajó el miedo a las redadas migratorias se ha expandido como la pólvora. “Pero tienen que seguir con su día. No pueden quedarse en casa, estar siempre mirando por encima del hombro. Hay que continuar con la vida normal, y seguir trabajando”, dice sobre los que fueron sus compañeros. En su afán de contar aquello, Martínez transitó por técnicas y estilos diversos – a veces demasiado literales, admite—, hasta que se topó con aquella caja de cartón de plátanos. Desde entonces, sus piezas, que a veces exploran el collage y el ensamblaje dadaísta y otras beben del muralismo mexicano, como la titulada Legal Tender —que imita un billete de dólar con el retrato de una temporera en el centro— lanzan un mensaje personal y político. “Ayuda a la gente a ver la realidad con ojos nuevos”, le dice a BBC Mundo Charlie James. Su galería homónima, especializada en arte político y de temática relacionada con la justicia social, lo representa desde 2018. “Para crear su arte tienes que vivir su experiencia. Eso es lo que hace su obra tan potente: tienes que haber vivido su vida”, dice James, satisfecho de haber logrado colocar el trabajo de Martínez en museos de renombre a lo largo y ancho del país. El último en adquirir su obra ha sido el Museo de Arte del Condado de Los Ángeles, el LACMA. La pieza que este pasado enero incluyó en su colección se titula Mission-Precious Cargo y representa una misión católica en California, inspirada en la iconografía de la marca de tomates Oceanside Pole y creada sobre 33 piezas de cartón descartado. Martínez se muestra honrado y agradecido. “Es un reconocimiento no solo al artista inmigrante, al artista indígena inmigrante indocumentado, sino también a la comunidad campesina”, subraya. “Porque ¿cuánto arte tienen los museos en el que el tema sean los campesinos? Para mí eso es lo importante: visibilizarlos”.

Karla Sofía Gascón asegura que fue drogada luego de la ceremonia de los Premios Oscar

La protagonista de “Emilia Pérez” pide perdón tras su polémico personaje

Ataque en granja fue por disputa entre la “Empresa” y “El Señor de la V”: FGE

Cuatro de los seis restos inhumados en la Mesa de la Avena eran chóferes de tráiler

Zoe Saldaña se disculpa con los mexicanos ofendidos por ‘Emilia Pérez’

Canadá devuelve golpe a Trump e impone aranceles del 25% a automóviles de EU

Canadá devuelve golpe a Trump e impone aranceles del 25% a automóviles de EU

Cierran dos tramos carreteros por incidencias relacionadas con el fuertes vientos

Balacera en Mata Ortiz deja un policía muerto

Jamás nadie se había preocupado tanto por la comunidad autista, agradecen al alcalde Pérez Cuellar por todo el apoyo durante iluminación de la X
Lo mas visto
-
Entretenimiento4 semanas ago
Karla Sofía Gascón asegura que fue drogada luego de la ceremonia de los Premios Oscar
-
Entretenimiento3 semanas ago
La protagonista de “Emilia Pérez” pide perdón tras su polémico personaje
-
Policiaca1 semana ago
Ataque en granja fue por disputa entre la “Empresa” y “El Señor de la V”: FGE
-
Entretenimiento4 semanas ago
Subirá la OFECH el telón del Teatro de los Héroes con el concierto “Ravel, Espinoza y Falla”